Dios

A dios lo conocemos todos; mejor dicho, a Dios - ¡realidad fascinante y magnífica!- intentamos conocerlo y aquí encontrarás veinticuatro pistas que pueden sugerirte ensayos y caminos. A él - ¡a Él! - han sido dedicadas las más antiguas páginas -y no pocas veces las más bellas- del libro del hombre.

Ha recibido cien mil nombres y sigue siendo casi un desconocido. Ha sido confesado de mil maneras y todavía andamos buscando cómo hacerlo correctamente. Ha sido levantado en alto por cientos y cientos de generaciones y otras tantas lo han dado por muerto y liquidado. ¿Está vivo o sigue muerto?.

O mejor y lo que no es lo mismo: ¿Está muerto o sigue vivo?. Lo que sigue pretende ser un mínimo y respetuoso alegato en favor de Dios vivo, del Dios de Jesucristo. No es un dictamen, sino una elección entre inteligente y amorosa, entre crítica y rendida. O ambas cosas, y con mucha fuerza, a la vez. En esta plaza del mundo que es WWW no podía faltar esta mirada al rostro de dios. Por eso así se llama:

AL ROSTRO DE DIOS