Veintidos rasgos para un
retrato imposible de Dios Padre

 

 

Sí, imposible retrato, pero inevitable; porque a base de adjetivos no podremos llegar más allá de la analogía, pero hay una amorosa dedicación del creyente cristiano: poner al lado de Dios los adjetivos más bellos y más llenos de humanidad.

· Amoroso y acogedor:

Guárdame como a la niña de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.

Salmo 17, 8

 

· Generoso y espléndido

Pero el padre dijo: - Sacad el mejor traje y
vestidlo; ponedle el anillo y las sandalias...
porque este hijo mío estaba perdido y ha
sido encontrado.

Lucas 15, 22.24

· Misericordioso y compasivo:

El Señor, el Dios compasivo y clemente,
paciente, misericordioso y fiel.

Éxodo 34, 7

 

· Paciente y confiado:

Desde antiguo guardé silencio, me callaba,
aguantaba; como parturienta grito, jadeo y
resuello.

Isaías 42, 14

· Solidario y dispuesto:

He visto la opresión de mi pueblo en Egipto,
he oído sus quejas contra sus opresores, me
he fijado en sus sufrimientos... El clamor de
los israelitas ha llegado hasta mí.

Éxodo 3, 7-8

 

· Cercano y sensible:

¡Si es mi hijo querido Efraín, mi niño, mi
encanto. Cada vez que le reprendo me
acuerdo de ello y se me conmueven las
entrañas.

Jeremías 31, 20

· Confiado y entregado:

Porque eres de gran precio a mis ojos,
eres de mucho valor y yo te amo...
No temas, que yo estoy contigo.

Isaías 41, 4

 

· Liberador y comprometido:

Dios grande y fuerte, no es parcial ni
acepta soborno, hace justicia al huérfano
y a la viuda, ama al emigrante, dándole
pan y vestido.

Deuteronomio 10, 18

· Grande y Todopoderoso:

Señor, dueño nuestro, qué admirable es
tu nombre por toda la tierra.

Salmo 8, 2

 

· Paternal y providente:

Habéis recibido un Espíritu que os hace
hijos y que os permite gritar: ¡Abba, Padre!.

Romanos 8, 15

· Maternal y tierno:

Escúchame, casa de Jacob, resto de la casa
de Israel, con quien he cargado desde el vientre materno, a quien he llevado desde las entrañas.

Isaías 46, 3