Tres personas

 

-La memoria, la inteligencia y la voluntad conforman el espacio consciente del hombre: el hombre es así, ternario, como el tiempo; y todo porque Dios es trinitario: por la fe volvemos a nuestra raíz primera que es el Padre, por la esperanza el Espíritu abre las puertas del futuro y por el amor revelado en el Hijo abrazamos la vida presente ofrecida como don y como tarea. Ahí están los tres pilares del universo: la Bondad, la Verdad y la Belleza. En ellos se abriga el Ser y hacia cada uno de ellos tienden, respectivamente, la memoria, la inteligencia y la voluntad del ser del hombre.

- Aquella cara, significativa y personalizadora, que cada actor llevaba en la escena griega se decía "prósopon", de forma que con toda lógica y con esa misma palabra se designaba en griego a cada individuo en la vida real; y más tarde, ya en Roma, siguiendo también las huellas del teatro y la idea que ya tuvo la lengua griega, se llamó "persona" a cada actuante, pues la voz del actor resonaba desde su rostro dejando claros su papel y su personaje. De ahí a llamar "persona" a cada ser humano que actúa, habla y vive no había más que un paso. Y la lengua latina, y tras ella las que de ella nacieron, lo dio. Y ahí estamos hoy, como ayer.
Y los griegos, también con toda lógica, afirmaron que en Dios hay tres "prósopon" y los latinos, algo más tarde, confirmaron por su parte que efectivamente hay en Dios tres "personas". Y es que Dios actúa y habla y vive en medio de la escena de la historia del mundo y del hombre. Es una forma de hablar, con intención y sentido muy distintos a los de Calderón de la Barca en el Gran Teatro del Mundo.

- Pero sin olvidar que en Dios no hay matiz alguno ni rastro siquiera de secuencia histórica en sucesivos rostros o actuaciones. Hay una Trinidad simultánea. Por eso los Padres Griegos, intentando esquivar inútilmente un peligro bien cierto, evitan el uso de "prósopon", por demasiado funcional, y utilizan ante todo "hipóstasis", claramente más sustancioso y más sustancial.

- Quizás haya que aprender la lección de aquella vieja escena que imaginaba a San Agustín hablando con aquel niño que lloraba en la playa porque no podía meter todo el mar en el pequeño pozo cavado en la arena: - Pero niño, no llores, ¿cómo vas a meter tanta agua en un hoyo tan pequeño?. - Eso mismo te digo a ti, Agustín, le respondió el niño, que era un ángel aunque no se le notaba. Y es que Agustín paseaba pensativo tratando de imaginar la realidad de un Dios trinitario...
Sin negar el pensamiento, hay que afirmar ante todo la adoración:

¡Atada Trinidad, Unidad dada!.
Uno en amor y tres para quererse.
Uno incapaz jamás de desprenderse:
¡ tres latidos en una llamarada!.
E. del Río

Y es un trébol
la copa de tu cruz, que en lozanía
trasunta al triple Dios.
M. de Unamuno

   
PADRE
Y la prueba de que sois hijos es que Dios envió a vuestro interior el Espíritu de su Hijo, que grita:
¡Abba!, ¡Padre!.
Pablo en Gálatas 4, 7
 
HIJO
Sin el Espíritu no es posible ver al Hijo de Dios, y sin el Hijo nadie puede acercarse al padre, porque el conocimiento del Padre es el Hijo y el conocimiento del Hijo tiene lugar por el Espíritu Santo".
San Ireneo de Lyon

ESPÍRITU SANTO
La Iglesia es misionera por su misma naturaleza, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y de la misión del Espíritu Santo, según el propósito de Dios Padre.
Concilio Vaticano II

¡Qué consecuencias tan graves se nos vienen cuando olvidamos esta condición trinitaria de Dios o cuando dejamos a un lado a alguna de sus personas y sustentaciones. Cuando repunta un cristianismo sin Padre, los seguidores de Cristo se vuelven huérfanos violentos e intolerantes; cuando se pretende un camino vaciado de Jesus, el Cristo, se andan pasos inanes, sin huellas ni pisadas, sin fundamento ni encarnación. Y cuando se olvida el Espíritu, como parece suceder desde hace años, todo queda falsificado...

He aquí un diagnóstico que recuerda algunos de nuestros males actuales:

"Sin el Espíritu Dios está lejos, Cristo queda en el pasado, el Evangelio es letra muerta, la Iglesia una simple organización, la autoridad un ejercicio de poder, la misión simple propaganda, el culto una evocación del pasado y la acción cristiana una moral de esclavos".
Mons. Ignacio Hazim

 

 

"Decimos tres personas para no guardar silencio,
no para definir lo que es la Trinidad".
San Agustín


" Nosotros confesamos un Dios que no es solitario ni diverso". San Hilario