madre (Is 66, 13)

padre
(Is 64, 7)
aliento (Gn 1, 2)
nube (Num 9, 15-23)
viento (Ex 15, 10)
alfarero (Is 64, 7)
fuente (Jr 2, 13)
pastor (Sal 23, 1)
roca (Sal 18,12-3)
muralla (Sal 18, 3)

 

 

Once imágenes

Es fácil la sospecha de que los autores de los libros del Antiguo Testamento tuvieron que recurrir con más frecuencia a la imagen para hablar de Dios que los autores del Nuevo. Estos jugaban ya con la innegable ventaja de un Dios hecho hombre con rostro y biografía. El recurso a la imagen ya no era tan inevitable... Lo confiesa llanamente el autor de la Carta a los Hebreos al comienzo de su ensayo.
Son imágenes de amor humano, esa semilla de Dios que Él mismo puso en el corazón de los humanos. Por eso las diferentes caras del amor son la mejor imagen del rostro de Dios.