Dos opciones
Vieja historia ésta. Nombrar a Dios o no nombrarlo, pronunciar su nombre o no pronunciarlo jamás. Hablar de Él, desde el atrevimiento y la impropiedad, o callar ante

 

Él, desde el silencio y la pura contemplación. Descalzarse ante Él, tan Alto, tan Otro y Tan Transcendente o entrar con desenvoltura a su presencia pues él se envolvió y se calzó con el calzado de nuestra misma condición humana. Dos opciones que han estado presentes desde el principio ante cualquier creyente.

Son los dos caminos y seguramente los dos llegan, por distinta ruta, al mismo Dios como término y final:

· no hablar
- no pensar
- no decir
- no nombrar...

· hablar
- decir
- revelar
- nombrar ...

También el Silencio, como la Palabra, se encarnó todo él en Jesucristo. También en Él, en el Verbo, nos ha sido revelado el don del silencio. Dos caminos del mismo Camino y hacia la misma Verdad.

SIN NOMBRE

Inocente y astuta frívola coartada
como mil adjetivos disimuladores
que aguaran la sustancia del sustantivo
mil árboles el bosque
que ocultaran el árbol.
Fe como coartada
para no creer en Ti.
Tanto creer Dios tanto creer
para no pensar Dios
tanto creer a
para no creer en.
Las espadas fulgían en fílmico combate
sin sustancia sin sangre
Dios creído
Dios tenido a distancia en el combate
en el combate juego atolladero
tablero de ajedrez.
Todo absolutamente
todo nada
patinaje en el hielo
para eludir el fango de presencia
que me atolle tu nudo en mi garganta.
Dios tenido
crecido
Dios de nada.
Puede más el asombro
valen más que las fórmulas las adivinaciones
y el estertor del grito
supera las corales ortodoxas
del credo repetido.

 

 

He fabricado soles calenturas
a fuerza de frotar las manos.
Ahora descubro Dios la elemental simpleza
de extenderme yo al sol ya fabricado.
Que el cielo y la tierra canten vanamente
la gloria de tu nombre Tú sin nombre
la osadía
de celebrar tu línea
de flotación cual si en verdad flotaras
como el vaho de las cosas.
Tú eres sustancia nada todo alguno
más allá más acá más en ninguno
siempre menos en todo
siempre tan lejos y tan intramundo
tan juego floreal sólo palabra
para no tener nombre.
Las palabras son jaulas de aves del paraíso
las palabras son límites
sólo lo limitado tiene palabra útil
y la expresión certera para Ti Tú contigo
es ninguna palabra
sólo el silencio canta
sin vanidad tu in-nombre.

Ya callo Dios ya creo
ya destruyo
la joyería inane la bazofia
del diccionario estúpido.

Bernardino M. Hernando

 

DIOS, AQUÍ Y ALLÍ

Dios está aquí, sobre esta mesa mía
tan revuelta de sueños y papeles;
en esta vieja azul fotografía
de Grindelwald cuajada de claveles.
Dios está aquí o allí: sobre la alfombra,
en el hueco sencillo de la almohada;
y lo grande es que apenas si me asombra
mirarle compartir mi madrugada.
Doy a la luz y Dios se enciende, toco
la silla y toco a Dios; mi diccionario
se abre de golpe en "Dios"; si callo un poco,
oigo jugar a Dios en el armario.

Abro la puerta, y entra Dios - ¡Si estaba
ya dentro!...-; cierro, y sale, mas se queda;
voy a lavar mi cara y Dios se lava
también, y el agua vuélvese de seda.
Dios está aquí, lo palpo en el bolsillo;

 

lo siento en mi reloj y, aunque me empeño,
ni me sorprendo ni me maravillo
de verle tan enorme y tan pequeño.
Me lo dobla el cristal, me lo devuelve
hecho yo mismo -Dios, perdón- su frío
y no intento explicarme por qué envuelve
su cuerpo en este traje mío.

Hoy he encontrado a Dios en esta estancia
alta y antigua donde vivo. Hacía
por salvar, escribiendo, la distancia
y se me desbordó en lo que escribía.
Y aquí sigue: tan cerca que me quemo.
que me mojo las manos con su espuma;
tan cerca que termino, porque temo
estarle haciendo daño con la pluma.

Carlos Murciano

Contrapunto:

1.

"A Dios nadie lo ha visto jamás." I Juan 4, 12

"Y la Palabra se hizo carne...y hemos contemplado su gloria" Juan 1,

2.

"Y esto es lo máximo y lo más perfecto de nuestro conocimiento en la tierra: aceptar a Dios como el gran desconocido". Santo Tomás.

"A Dios le conocemos desde las perfecciones que, viniendo de Él, están presentes en los seres creados... Así pues en los nombres que se dan a Dios hay que tener presente que... en cuanto a lo que significan verdaderamente tales nombres, le corresponden a Dios en su sentido más propio y mucho más a Él que a las criaturas". Santo Tomás

3.

"De Dios pueden decirse muchas cosas, pero es imposible decir alguna de él dignamente". San Agustín

"Hazte semejante a Él por la piedad y ámale con tu mente, porque las cosas invisibles de Él se entienden por las cosas que han sido hechas por Él". San Agustín

4.

"La religión verdadera siempre ha sabido que no hay inmediatez de Dios. Los ídolos están a la mano y se accede a ellos inmediatamente, mientras en cambio Dios es invisible, inaccesible, intocable. Sólo se le ve donde él se da a ver, se aparece, llama; e incluso cuando aparece encarnado hay que trascender lo visto para reconocerle. Para ver a Dios hay que cerrar los ojos o recibir de él unos ojos nuevos." O. González de Cardedal

"Dos son las preguntas fundamentales sobre la relación entre el hombre y Dios: podemos indagar hasta donde hemos llegado los hombres buscando a Dios... pero podemos también preguntar si no habrá habido un movimiento de otro signo: el de Dios allegándose hasta un hombre que no le buscaba, descendiendo hasta las profundidades en que se halla en sombra y soledad, desvalido para alcanzar sus anhelos más profundos". O. González de Cardedal

¿Los caminos vienen y se unen en uno solo o el camino se divide en dos que se alejan separados?.

Quizás es imposible saber si se trata de un camino o si son dos. Quizás no hay ni siquiera contrapunto, sólo hay dos puntos de vista o, más bien, un defecto de visión en el observador, cuando el hombre trata de entrever a su Dios.

En todo caso, tú, hombre, camina, camina... Vas por el buen camino.