Las relaciones amorosas le han sido de gran utilidad al creyente para acercarse a algunos matices de la relación entre Dios y él. Y quizás, siendo un mal recurso, es el mejor que tiene para acceder a ese rasgo del perfil del rostro de Dios.

- Padre:
Tú, Señor, eres nuestro padre.
Is 63, 16

- Madre:
¿Puede una madre olvidarse del hijo de sus entrañas?. Pues aunque ella se olvidara, yo no me olvidaré de ti. Te llevo grabado en la palma de mis manos.
Is 49, 15

- Esposo:
Como goza el esposo con su esposa así gozará tu Dios contigo.
Is 62, 5.
Recuerdo tu cariño de joven esposa. Jr 2, 2
Me uní a ti con juramento, hice alianza contigo fuiste mía.
Ez 16, 8

- Amigo:
Todavía me dices: Tú eres mi padre, el amigo de mi juventud..
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Jr 3, 4

- Novio:
Como un joven se casa con su novia, así se casará contigo tu constructor.
Is 62, 5

 

 

Cinco referencias